Agua, es una palabra que usamos a diario, pero no le damos el valor que se merece. Te has preguntado alguna vez ¿qué pasaría si nos llegase a faltar el líquido vital? Alguna vez, todos hemos pasado por situaciones en las que nos falta este importante recurso y nos damos cuenta de lo importante que es.

La educación para el cuidado del agua debe empezar con los más pequeños, enseñándoles a cerrar la grifería cuando esta está abierta. Si vemos una grifería abierta, debemos cerrarla y contribuir con el ahorro
del líquido esencial.


El cambio climático, el calentamiento y global y muchos otros factores influyen a que más de 17 países están en estrés extremo hídrico. ¿Estrés hídrico? Sí, efectivamente, una palabra que ha surgido hace poco y hace referencia cuando la demanda de agua es mayor que la cantidad disponible en un periodo determinado de tiempo.

También puede darse cuando su uso se ve restringido por su baja calidad. El resultado es un
deterioro de los recursos de agua en términos de cantidad (acuíferos sobreexplotados, ríos secos, lagos contaminados) y de calidad (eutrofización, contaminación de la materia orgánica, intrusión salina).

En el 2021 varias regiones poseían esta “enfermedad” que como lo definimos anteriormente es el estrés hídrico, y esto se debe a que la demanda es mucho más alta y el agua no alcanza a abastecer lo que se
debe. El cambio climático, el calentamiento y global y muchos otros factores influyen a que más de 17 países están en estrés extremo hídrico. Para este año 2021, se prevé que más de 23 países se encuentren en un total estrés hídrico.


En Ecuador, específicamente en Quito, el cálculo del consumo promedio diario de agua según la OMS (Organización Mundial de la salud) es de 220 litros diarios, aproximadamente. La educación del cuidado del agua es algo fundamental al que se debe tener derecho, creando hábitos de consumo diario y viendo al agua como el oro azul valioso que la naturaleza nos brinda  dándole la importancia que se merece al
cuidado del medio ambiente para la supervivencia de la humanidad.

Viendo cifras como estas es importante que no esperemos a que lleguemos a la escasez para tomar decisiones, es obligación de cada persona administrar este recurso, no solo por nosotros sino por las futuras generaciones que están por venir.


Seamos conscientes, ahorremos agua, es fundamental empezar con estos hábitos desde casa, cerrando griferías que vemos abiertas, lavando los platos con el agua necesaria, asimismo, las duchas no deben ser muy largas, para ello, es recomendable hacerlo al ritmo de la música, estableciendo tiempos para lograr el ahorro de nuestro valioso oro azul.